Descripción

DESCRIPCIÓN
“Los ángeles son nuestros amigos, los grandes mensajeros del Señor quienes están siempre a nuestro lado protegiéndonos, defendiéndonos y ayudándonos los caminos de la vida para salvaguardar nuestra fe en Dios Nuestro Señor. Tienen una naturaleza puramente espiritual y carecen de materia. Los ángeles son inmortales; Lucas 20, 36 "ya no pueden morir. Pues serán como los ángeles, y serán hijos de Dios  haber resucitado”.
Éxodo 23, 20-21 “Mira, yo enviaré mi ángel delante de ti, para que te cuide en el camino y te lleve al lugar que te he preparado. No te alejes de él; obedécelo y no le seas rebelde,  el actúa en mi nombre y no perdonará los pecados de ustedes”.

En lo más difícil de la agonía del Señor en el huerto de Getsemaní, Lucas 22, 43 “En esto se apareció un ángel para darles fuerzas”. La“gracia más relevante que une los ángeles con Cristo es el don del Espíritu Santo y es el mismo que une a los ángeles y hombres con el Padre y el Hijo. El servicio de los ángeles es parte de un misterio mayor de salvación, que es el misterio de que Dios mismo, Cristo y el Espíritu Santo asisten a la iglesia en su camino hacia su desarrollo  lo tanto los ángeles siguen teniendo una misión salvadora para con la iglesia y nosotros miembros de esa iglesia tenemos el deber de sostener la lucha contra las fuerzas del mal.

Como vez querido lector en esta lucha contra el mal ¡Dios no nos iba a dejar solos! Ha puesto a nuestro lado a su ejército de ángeles y al frente de ellos el Arcángel Miguel.

Algunas otras herramientas 
Capítulo 6: Efesios 6
1 Hijos, obedeced a vuestros padres en el Señor;  esto es justo.
2 Honra a tu padre y a tu madre, tal es el primer mandamiento que lleva consigo una promesa: 3 Para que seas feliz y se prolongue tu vida sobre la tierra.
4 Padres, no exasperéis a vuestros hijos, sino formadlos más bien mediante la instrucción y la corrección según el Señor.
5 Esclavos, obedeced a vuestros amos de este mundo con respeto y temor, con sencillez de corazón, como a Cristo, 6 no  ser vistos, como quien busca agradar a los hombres, sino como esclavos de Cristo que cumplen de corazón la voluntad de Dios; 7 de buena gana, como quien sirve al Señor y no a los hombres; 8 conscientes de que cada cual será recompensado el Señor según el bien que hiciere: sea esclavo, sea libre.
9 Amos, obrad de la misma manera con ellos, dejando las amenazas; teniendo presente que está en los cielos el Amo vuestro y de ellos, y que en él no hay acepción de personas.
10  lo demás, fortaleceos en el Señor y en la fuerza de su poder.
11 Revestíos de las armas de Dios para poder resistir a las acechanzas del Diablo.
12  nuestra lucha no es contra la carne y la sangre, sino contra los Principados, contra las Potestades, contra los Dominadores de este mundo tenebroso, contra los Espíritus del Mal que están en las alturas.
13  eso, tomad las armas de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y después de haber vencido todo, manteneros firmes.
14 ¡En pie!, pues; ceñida vuestra cintura con la Verdad y revestidos de la Justicia como coraza, 15 calzados los pies con el Celo  el Evangelio de la paz, 16 embrazando siempre el escudo de la Fe, para que podáis apagar con él todos los encendidos dardos del Maligno.
17 Tomad, también, el yelmo de la salvación y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios; 18 siempre en oración y súplica, orando en toda ocasión en el Espíritu, velando juntos con perseverancia e intercediendo  todos los santos, 19 y también mí, para que me sea dada la Palabra al abrir mi boca y pueda dar a conocer con valentía el Misterio del Evangelio, 20 del cual soy embajador entre cadenas, y pueda hablar de él valientemente como conviene.
21 Para que también vosotros sepáis cómo me va y qué hago, os informará de todo Tíquico, el hermano querido y fiel ministro en el Señor, 22 a quien envío donde vosotros expresamente para que sepáis de nosotros y consuele vuestros corazones.
23 Paz a los hermanos, y caridad con fe de parte de Dios Padre y del Señor Jesucristo.
24 La gracia sea con todos los que aman a nuestro Señor Jesucristo en la vida incorruptible.

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